Víctor se ha incorporado como estilista en nuestro centro de Madrid hace poco tiempo y, aunque muchos ya le habéis podido conocer, aquí os dejamos una entrevista para qué podáis descubrir información sobre él. ¡Esperamos que os resulte interesante!

¿Cómo empezaste como estilista?

Desde bien pequeño sentí debilidad por los pelos. Un familiar muy cercano tenía un salón, y recuerdo pasar tardes enteras después de salir del colegio ya con muy pocos años, viendo cómo se hacían los colores, reflejos, cortes de pelo, etc. A pesar de que mis familiares que se dedicaban al sector belleza siempre me recomendaron no encaminarme en este mundo por el sacrificio que conllevaba esta profesión, con tan solo 14 años ya empezaba a usar las máquinas de corte. Con 18 años empecé mi formación en peluquería en una academia Llongueras.

¿Cuál es tu trayectoria profesional?

Al mismo tiempo que me formaba en Llongueras, trabajaba como aprendiz en un salón. Una vez terminada la formación trabajé durante años como estilista en diversos salones mejorando mi experiencia y exigencia profesional, finalmente tuve el privilegio de caer en unos de los mejores salones creativos de Madrid, Corta Cabeza. Mi tiempo allí que fue muy enriquecedor, pude crecer y aprender de profesionales muy formados y capacitados. En ese tiempo también me vi metido en muchos proyectos interesantes, desde hacer escaparates creativos relacionados con el mundo del pelo, hasta colaboraciones en editoriales de moda.

En 2017 me lancé a la piscina y crucé el charco, fui a vivir a la ciudad de Nueva York donde viví una experiencia inolvidable y conocí a profesionales increíbles de la industria de la moda, dándome la oportunidad de realizar mi trabajo en portadas de Belleza de revistas internacionales.

¿Cómo acabaste en el sector de las prótesis capilares?

Cuando descubrí las prótesis capilares me llamaron mucho la atención, despertaron mi interés y quise apostar por conocer un sector de mi profesión bastante específico y desconocido, seguir creciendo y seguir empapándome de conocimientos en cuanto a pelo hablando. No son muchos los años en los que llevo desarrollando la función de prótesico capilar, pero debo decir que desde la primera puesta me pareció de lo más gratificante.

Entonces, conocí a Sava. Una empresa joven, fresca, con buenos propósitos y ganas de abrirse al mundo de las prótesis con fuerza y entusiasmo. A la vez ellos me ofrecían la oportunidad de crecer en este sector, y mi dedicación aquí es seguir investigando, explotar mucho más este mercado, abrir fronteras y quitar a la mayoría de futuros clientes ese miedo por el uso de una prótesis, que no es más ni menos que un complemento más que usar en nuestro día a día, cuando y como queramos. Castaño, rubio, rojo o azul, qué más da el color, lo bueno es que es posible, y nosotros lo hacemos posible para todos.

¿Qué es lo que más te gusta de este sector?

Me encanta la cercanía, me encanta cuando el cliente se siente tan cómodo como en casa. Me parece algo fundamental. No siempre es suficiente que el cliente este conforme con el servicio, siempre se puede dar más. Disfruto cuando el cliente sabe que está en buenas manos y ante todo se deja llevar por tus consejos. No se explicar por qué, pero siento que enseguida mis clientes confían en mi criterio por encima de todo, hablando de pelo claro! … y eso me llena mucho.

Me gusta sentir que a veces puedo ayudar a alguien a abrirse paso a una vida mucho más segura, más tranquila y si cabe más feliz.